Friday, September 29, 2006
Reincidencia
"Just before our love got lost you said
"I am as constant as a northern star"
And I said "Constantly in the darkness
Where´s that at?
If you want me I´ll be in a bar"
(...) Oh you´re in my blood like holy wine
you taste so bitter and so sweet
I could drink a case of you, darling
I´d still be on my feet
Oh I would still be on my feet"
Joni Mitchell

Como mil veces me he ido en el ride de emborracharme de alguien. Es esa vara de no querer aceptar que la manera más adecuada de hacer las cosas era la de mamá: usted conoce al tipo, lo sondea, lo mide, lo hace su amigo, le afloja un beso. Al tiempo le afloja una teta... pero no le afloja el calzón hasta que el mae asume un compromiso con usted. Cuando el compromiso ha sido asumido - porque el mae ya no puede aguantarse la presa- usted afloja el calzón, y como ya se conocen lo suficiente, nadie se va a emborrachar y así evitamos los accidentes de tránsito.
Pero no, la chica tiene que emborracharse a menudo porque es adicta al vértigo. Me asomo al borde del abismo y ahí para abajo no se ve nada más que la caída, sin fondo. Casi sin darme cuenta ya voy cayendo... ¡qué deliciosa es la caída! Una sensación de vacío en el estómago, es inexplicable, es primigenio... es un despiche... No he podido establecer una media de la cantidad de tiempo que se demora la caída. Pero siempre, en el fondo, hay suelo esperando... El golpe deja cicatrices que a veces pienso que nunca se van a curar. El golpe despierta los sentidos y me veo la cara de idiota en el espejo. Me odio un rato, te odio un rato... Entonces creo que nunca va a volver a pasar... Pero cuando me doy cuenta ya voy cayendo otra vez... Se lo conté a una amiga y ella me dijo "mamita, páguese a ver".
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 3:45 PM | Permalink |
Thursday, September 28, 2006
Sabana-Cementerio
"Ille mi par esse deo videtur
Ille, si fas est, superare divos.
Qui sedens adversus itendidem te
Spectat et audit
Dulce ridentem"

Cayo Valerio Catulo.

Tengo casi cinco largos años de atravesar Chepe Centro para ir al trabajo. Siempre he vivido en el East Side y me he movido hacia el West. Esto conlleva un sinnúmero de incomodidades entre las que puedo escoger ejemplos: creo que lo peor de todo es levantarse temprano. Muy temprano, para tomar un autobús desde mi casa hasta la Caja de Seguro, y allí esperar con mucha paciencia y resignación la llegada de Sabana-Cementerio... Ese bus lleno hasta las tapas, color amarillo perico, que se demora media hora en pasar y cuando pasa lo hace en tres unidades distintas que por no parar "espere usted la de atrás...", no te podés ir en ninguna y qué mierda, todos se atienen al de atrás y el de atrás tampoco para y el despiche es atroz, las colas del tamaño del sol, no hay palabras, no.
Pero tal vez peor que todo esto es la razón que ma ha hecho esperar por años ese bus de mierda: mi trabajo de mierda. El gringo para el que trabajo me ha devuelto de la puerta -después de haberme levantado tempranísimo y haber esperado Sabana-Cementerio, blablabla- porque llegué tarde a la oficina. Cuando no llego tarde y me puedo quedar a trabajar, paso el día entendiendo que perdí el día, mirando la tele y de vez en cuando levantando un auricular "Sports, Ally, may I help you?" Sí... el horrible y jamás bien ponderado mundo del Book.
Años de ir al Book incluso sábado y domingo -días sagrados para los empleados públicos- años de trabajar en navidad, en "semana de tanda", en cualquier feriado...
Claro que me estoy quejando... ¿quién no lo haría? Mi traslado al West Side ha sido, por años, una pesadilla... hasta hace dos semanas: huele a "Clinique Arfer Shave", mide unos 192 centímetros, es flaco, usa un arito modesto en la oreja izquierda, cabello corto, cuello largo, ojos grandes, nariz griega, labios carnosos, un vello ligero y tenue le cubre la piel de los brazos -única que he visto hasta ahora-. La semana pasada se estaba terminando "El tambor de hojalata", y esta semana comenzó "Vigilar y castigar". Tiene las manos grandes, las uñas corta y limpias, se sienta atrás, cerca de la puerta de salida, nunca mira a la gente que se acomoda a su lado... No sé cómo se llama, pero estoy planeando caerle encima bruscamente en alguna de las vertiginosas vueltas del autobús... Y llevo un par de semanas rogándole a DIor que el chico sea heterosexual...
"Un leve temblor invade mis miembros", diría la gran poeta, Safo.

 
DeSaFoRaDo PoR furia at 9:45 AM | Permalink |
Wednesday, September 27, 2006
Moto Boy
Son cosas que pasan, no? Pasan todos los días y una se desperdicia la vida en espera de algo interesante que venga a cambiar la monotonía... Si las cosas avisaran antes de pasar, las esperaríamos recién bañadas, con ropa bonita, las uñas hechas, el perfume... Pero no es el caso, y no deja de ser cierto aquello que decía Mamilo Turrino "La esperanza no ha cambiado jamás la temperatura del día siguiente..." Eso lo decía el mae con una cierta resignación estoica que últimamente me ha comenzado a invadir el sicológico... Por más que esperemos el acontecimiento ese que nos va a cambiar la vida, y que lo esperemos perfumadas y tal, el día que llueve más fuerte no sacamos la sombrilla...
Como el día de motoboy: nunca trabajo en casa, siempre me ducho temprano, nunca fumo en la mañana, nunca ordeno express de comida china, no sé, son cosas que pasan... Y el día en que me quedo en casa trabajando, se me pasa el baño, fumo como puta en viernes santo, desayuno solo café y no me lavo los dientes, llevo puesto el pantalón de andar por casa, con sandalias viejas y camiseta de tres días... ese puto día en que no tengo nada de comer y solo se me ocurre llamar a lo del chino para pedir un express grande, que me aguante tres comidas, ese día que llevo el cabello recogido en un moño alto... jojojo. Suena el pito de la moto y salgo con el dinero a pagarle al motoboy... El motoboy se baja de la moto y me mira de arriba a abajo, se saca el casco y sonríe con un dejo de lastimilla vil que me hace odiarlo... El motoboy es Brad Pitt, o alguien que se le parece mucho, el motoboy de mierda, que me da el cambio mientras dice "su vuelto, SEÑORA", el motoboy que ojalá se estrelle contra el asfalto con toda su sonrisa, su juventud, su belleza violenta y su SEÑORA madre que lo parió... Lo veo alejarse en la moto y me entro en casa como un huracán, pero ya no tiene caso meterse a la ducha: la sorpresa del día me jugó una muy mala pasada y bueno, nada que agregar...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 9:42 AM | Permalink |
Tuesday, September 26, 2006
Resemantización de mis espacios robados
"Después de la tormenta viene la calma", dice la voz popular. Y claro que viene la calma, pero lo demás es un despiche total: carreteras destrozadas, puentes hundidos, árboles sobre los techos, autos sobre los techos, casas sobre los techos... Claro que viene la calma después de la tormenta... Es lo mismo que pasa cuando un invitado inesperado te desordena la casa: viene, come, bebe, folla, enamora... cuando los vasos están debajo de la mesa y tu ropa interior cuelga de las lámparas, el invitado dice "hasta aquí" y se va dejando un caos físico y linguístico casi imposible de superar. Te roba.
Te roba la paz de tu propia casa, el aroma limpio de tus sábanas, tu paseo favorito por el parque comiendo tu helado favorito, tu blusa favorita (la que más le gustaba a él y ahora vos no podés ni ver), tu restaurante favorito... qué vida de mierda, el compa, en un acto saussureano de depravación semántica, se apropia del simbolismo de tu vida privada y te deja sin nada. Y cuando una dice "me dejaste sin nada", el compa es lo suficientemente arbitrario-linguístico como para pensar, asumir y afirmar que, en efecto, "te dejó sin nada", sensu stricto... Y como sensu stricto, es imposible que te haya quitado todo lo que vos tenías en tan solo un par de meses, sensu lato, vos sos una vieja loca, histérica y demente que intenta producirle sentimientos de culpa que él no tiene por qué sentir...
En fin, que a todo esto, me encuentro en terapia reconstructiva, en proceso de resemantización. Resemantizo la belleza del cerro de Ochomogo, que me robaste.
Resemantizo mis tardes de soledad y música sin esperar una llamada tuya, la paz que me robaste.
Resemantizo mi gusto por el cognac (que hube de reemplazar desesperadamente por el whisky).
Resemantizo mi adicción por el café cocido en cafetera italiana.
Resemantizo mi atracción fatal por el helado.
El dulce sabor de una Carlotta en Pane e Vino.
Mis catorce años.
Las lágrimas que no lloré por un hombre al que sí he amado con todas mis fuerzas y que vos me ayudaste a ignorar.
Los aeropuertos.
Las pinturas de Klimt, con el entendido de que soy una de ellas.
La suavidad de mi piel.
Mi derecho a reclamar cuando me de la gana.
Mi derecho a no pedir perdón todas las veces.
Mi derecho a no ser siempre la primera que dice "te amo".
Mi derecho a no entender que podamos tomarnos unas copas, matarnos de risa y percibir esa tensión sexual que nos empuja a darnos besos en los bares, y que aún así no seamos pareja...
Resemantizo hasta el hecho de que no vas a saber nunca nada más de mí porque no me da la gana de seguirte regalando mis espacios.
Me paso por el culo la arbitrariedad del signo y te digo: primero es el significante, luego el significado, y, como el objeto está primero que la palabra, me devuelvo, llenos de otras sensaciones y efectos, todos mis espacios que, en un momento de debilidad, te permití invadir.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 9:22 AM | Permalink |
Monday, September 25, 2006
Se llamaba Marco
El chico que tiene la culpa de mi fracaso como bailarina de salón entró a mi escuela en 1991. Teníamos once años y él apareció de la nada, con su sonrisa misteriosa y airecillo de mae ya hecho y derecho que me robó el corazón. Mi clase estaba en un segundo piso, y desde el balcón del pasillo me dedicaba a mirarlo durante todo el recreo -ya sin ganas de jugar "quedó" o saltar la cuerda, y mucho menos rayuela o esas cosas de crío-. Lo miraba pasar y se me llenaba el pecho de aire, lo seguía de vez en cuando al salir de clase y fantaseaba con caminar de su mano por la calle. Fue mi primer amor, grande y secreto, amorazo de cuento, con sueños despierta mientras reposaba las tardes acaloradas a la sombra de un nancite en flor. De esa época recuerdo los tonos ocre que hoy llenan mi casa nueva (pequeños retrocesos involuntarios de la mente hacia el lugar donde has sido infeliz por el primer desprecio).
Se llamaba Marco. Su familia se había mudado nuestra calle.
Lo amé como solo puede amar una mujer que nunca ha amado, con la certeza de que no hay esperanza alguna y la esperanza de que la certeza no sea tan cierta.
Una tarde de agosto de 1992, cuando ya estábamos a punto de pasar de "gente cool" de sexto grado a "mostacilla cualquiera" de algún colegio público, me acerqué cautelosa al salón de actos, algo maquillada y con mi vestido azul... era día de baile y yo había practicado toda la semana. Mi hermano -que baila menos que yo- me enseñó algunos pasos de salsa y merengue y durante días y días estuve concentrada en acumular el valor... Ese era el día. Hacía un calor del demonio y me sudaban los pies y las manos...
Me acerqué tímidamente a un grupo de chicos que conversaban con animación "-¿quiere bailar?", le pregunté. "-No gracias", respondió sin siquiera voltearse a verme.
Corrí a casa llorando y desde entonces no bailo; bueno, en realidad nunca aprendía a bailar... Aunque últimamente me animo un poco después de unos cuantos whiskys y solo si alguna buena amiga que baila muy bien acepta llevar el compás.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:51 AM | Permalink |
Friday, September 22, 2006
"La Loser" o "How to transform histerical misery in common unhappiness"
Me dejaste de querer o no me quisiste nunca, o eso trato yo de entender de toda la bolsa de chorradas que te salían anoche de la boca nerviosa con todo y que el teléfono era el escudo con el que te tapabas la cara de barro...
En fin, que no pude dormir porque, la verdad, me mataba sola pensando en qué sería lo que te había hecho para que de repente todo estuviera tan mal después de haber estado tan bien.
Es como la enésima vez que me pasa, porque soy reincidente en eso de darle confianza a gente que no conozco. Pero todas las otras veces he desaprovechado la oportunidad, que esta tarde de insomnio y ayuno forzado, se me dibujó mientras caminaba por el pasillo del supermercado cargando con un paquete de papel higiénico: las rupturas me deprimen-la depresión me quita el hambre-cuando no como, pierdo peso... Miles de mujeres alrededor del mundo buscan desesperadamente una solución para sus problemas de obesidad y nada les funciona... ¡yo las puedo asesorar! "¿Quiere ud. perder peso ya, ya, ya?¡Pues hable conmigo, con mucho gusto le ayudaré a resolver su problema!!!! ¡Visite nuestra clínica especializada en dietas reductoras infalibles! Puede ud. aprovechar sus rupturas amorosas, pérdida de seres queridos y demás problemas familiares para adquirir la esbelta figura que siempre soñó!..."
Y de repente, una duda nubla mi proyecto: muchas mujeres, cuando se deprimen, en vez de anorexiar comen más de la cuenta, esa maldita ansiedad, la sensación de euforia que llega después de cada mordisquito... La bolsa de "emanems" que ya desapareció por completo... Pero como todo tiene una solución, me dediqué a buscarla con ahínco: una luz se esboza en medio de la oscuridad que nublaba mis cuentas de ahorro crecientes y engordantes: una especialista en dietas de choque por estrés laboral puede solucionar esa ansiedad hasta ahora incombatible. Estrés, divino tesoro... "¡Llame ya y le garantizamos la figura esbelta que siempre soñó!... Y si ninguno de estos métodos le funciona, ofrecemos el original e innovador implante de huevecillo de solitaria en el intestino delgado, una técnica sin posibilidad de fallo, un éxito a nivel mundial en nuestra clínica de adelgazamiento "La loser: pierda peso cuando pierde". Sin duda un boom entre las histericas, que somos miles, histéricas que lo único que hacemos es reflejarnos en histéricos como vos...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:20 AM | Permalink |
Thursday, September 21, 2006
Capitalismo salvaje
Mi primer polvo no fue la gran cosa. Como ya está establecido, mamá me había dicho que no me acostara con idiotas. A edad avanzada para la pérdida de un virgo, conocí a un antropólogo que había leído más que yo... Tenía muchos libros, hablaba hasta por los codos y quería hacer la revolución: inteligente...
Una noche, después de peliculear en la Sala Garbo, regresamos a mi casa -un vejestorio de madera, de tipo quasi colonial, herencia de la dictadura de los Tinoco- y nos hicimos campo en el piso de la cocina, pues la sala y el cuarto estaban ocupadas por otras parejas que habían llegado más temprano. Con las nalgas posadas en el piso de la cocina, sin previas declaraciones de amor eterno y ninguna introducción de tipo romántico, realicé el trámite de acabar con la molesta virginidad -que a los 19 ya pesa de manera atroz- y después tuve todos los miedos y culpas que corresponden a cualquier chica de provincia, escrupulosa y ex-católica para variar.
Años después vuelvo a pasar por aquella casa de la que me mudé hace tanto tiempo, y para mi sorpresa y decepción, en vez de mi casa (como en la canción de Sabina) me encontré con un parqueo de la U Latina... En dónde habrán tirado las tablas del piso que amortiguaron el peso del primer mae que tuve encima? Eso es capitalismo, del salvaje, coño.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 10:32 AM | Permalink |
Tuesday, September 19, 2006
Mais um report
"Anoche, la luna enferma, murió en el hospital..." Anoche me emborraché para poder dormir; anoche me dolía la garganta de aguantarme las ganas de llorar; anoche los ojos me ardían, me dolía el estómago, la cabeza y algo más allá adentro que se rompió como un mástil en la tormenta. Anoche estaba a la deriva, anoche nadie me entendía; anoche odié tu lástima, odié mi lástima, el mundo fue descomunal... "Anoche, la luna enferma, murió en el hospital..." Hoy solo desperté con la lástima sobre los hombros y una resaca más descomunal que el mundo entero.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:45 PM | Permalink |
Monday, September 18, 2006
piojos
De chiquitilla, al menos una vez al año me tuvieron que poner "quitoso" -y eso cuando mi mamá no se empeñaba en que las gorras de vinagre sintético funcionaban mejor-. Picazón de cabeza, pero sobre todo el pánico de que en el peinado se dejaran aparecer los huevecillos de piojo, lo más lumpen del mundo, por DIor... Sobre todo cuando ya estabas en sexto grado, y era el colmo que te pegaran los piojos, porque en ese tiempo, vos los asociabas con carajillos menores de diez años, o sea, que tener piojos a los doce era una pérdida total de glamour (PTG, por sus siglas en español...) Y bueno, pasan los años y los piojos van desapareciendo de nuestra realidad, hasta que me toca hacer la práctica profesional en la escuelita de Los Cuadros de Purral... La bruja de mi mamá me dice que en el moño me ponga ramitas de romero porque a los bichos les espanta ese olor, y claro que le hice caso, aunque me sintiera como una pierna de cordero adobada. Y no me pegaron los piojos mis alumnos de bajo fondo, no. Resultó que ese año del señor de 2000, los piojos me los pegó el mejor polvo que me eché en la vida... Un muchachito bien, hijo de profe de la U, súper guapo y tirado a la calle, con su pelo largo y la ropa descuidada, muy hippie y progre y revo y blablabla... Y como mi compañera de piso se acababa de hacer los dreds, pues tuve que recurrir con urgencia a las gorritas de vinagre sintético y fletar, con todo el dolor del mundo, al mocoso que no más con volverme a ver me empapaba hasta los ojos... Y como la vida puede ser una mierda, el chiquilín se cortó el pelo al ras una semana después de que lo terminé, y siguió viéndose igual de guapo...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:49 AM | Permalink |
Thursday, September 14, 2006
Ley de la porquería universal
"Dejame", te pedí. "Dejame que me vaya y no vuelva a verte, todavía no te quiero, no nos queremos, no sabés nada de mí y puedo desaparecer como las grandes y dejarte un buen recuerdo...No te sirve estar conmigo. Yo soy un iceberg esperando al Titanic..."
Esa vez me dijiste que no, que me quedara, que te quisiera... Sabías que una de las balsas salvavidas del barco era para vos. El día de la colisión subiste en ella y saliste por la lateral. Y a mí el golpe me reventó en mil pedazos, como corresponde al hielo cuando impacta contra el piso.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 10:27 AM | Permalink |
Wednesday, September 13, 2006
de gentes y gentes...
La prostituta intelectual aún no cumple treita años, pero la tortura de llegar hasta allá comenzó a los veintidós. No es una chica extraordinariamente bonita, es más bien guapa e interesante, con un misterioso aire de desenfado que atrae a los hombres como moscas a la miel. Se maquilla poco y viste desgarbadamente a la moda. Siempre está leyendo un libro, sabe de arte moderno, le gusta el cine de Bergman, habla tres idiomas y tiene una maestría hecha en el extranjero...
Un buen día conoce a un tipo que se muestra interesadísimo en ella, la invita a cenar y se esmera en hacerla pasar la noche en su casa; babea con su inteligencia y se enamora perdidamente... por dos meses. El tipo se entera de repente de que la prostituta intelectual es demasiado cerebro para una sola persona, que encima gana más que él y que nunca se podrá empoderar a costa de ella, por lo que sale corriendo a comprometerse con una veiteañera tonta y extraordinariamente bonita, cuya profesión es "accesorio", y que se dedica a sonreirle a los amigos sin hacer comentarios impertinentes sobre el G8 durante las cervezas del sábado por la noche.
Pero el tipo no podrá olvidar nunca lo agradable de una salida a comer o una conversación inteligente con una mujer que le da terror pero lo hipnotiza como la luz de la llama a la mariposa nocturna...
Y llamará a la prostituta intelectual para invitarla a comer y tener -por un par de horas prepagadas en pasta y cerveza- un oído inteligente en el cual descargar sus dudas existenciales y el aluvión de temitas prosaicos que se trae con su novia-infante... ¡Plop!
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 12:06 PM | Permalink |
Tuesday, September 12, 2006
farewell y mi chanchito
"Una tarde como esta te busqué en vano... en la niebla de todos los caminos me encontraba a mí mismo... y en el humo de mi cigarro había un pájaro perdido..." Te encontré en un bar de mala muerte, y conste que no te andaba buscando... Yo tenía un apartamento de soltera recién ocupado, con colchón individual en el piso del cuarto. Te meto a mi casa una noche de verano y la cosa es que recuerdo, y lo siento, no cabíamos en mi colchón individual de soltera amargada y recién separada del amor de su vida que no fue... Soltera con largos planes de soltería y nada de ganas de sentir cuerpos extraños en el torrente sanguíneo.
Y como estabas tan guapo, como eras tan simpático y tenías un polvo de muerte lenta, pues entonces decidí comprar una cama para retozar con vos... Una camota fuertona, de esas que no suenan bajo el peso del deseo, grandota, rica, antialérgica, ortopédica, en la que desde hace no sé cuántas semanas dormimos solo chancho -mi elefantito de peluche- y yo, porque de vos no volví a saber nada...
Por lo menos acabé con mis crónicos dolores de espalda.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 12:45 PM | Permalink |
Monday, September 11, 2006
Old days
"Nada más no te andés acostando con idiotas"... esa fue la única charla de educación sexual que me dio mi mamá. Anoche te miraba y solo podía pensar en las palabras de mi vieja. Lo único que quería, aparte de decirte que jalaras, era quitarte esa estúpida gorra con la bandera de la yunai. Nuestro abismo insondable de la noche... Vos, tu gorra estúpida y yo (con la líbido arrebatada). Pasé por alto las enseñanzas de mi madre, dejé que me dieras un beso que diez años atrás habría sido la mejor experiencia de mi vida, te llevé a mi cama, te miré con cuidado, revisé todas las aristas del tema, lo pensé y lo pensé y bueno, a los cinco minutos lo dejé de pensar y qué carajos, a lo que vinimos... a qué vinimos, mae? Me las había ingeniado para sacarte la gorrita hacía unos diez minutos, pero era como si la tuvieras puesta todavía... lo tontito no se te iba con la gorra roja embanderada, no, no se iba... Y pensar que cuando estábamos en el cole yo te miraba pasar y eras aquel guapo inalcanzable que no salía con punketitas de camiseta negra... Pasé por alto tu gorra en honor a los viejos tiempos, y cuando me di cuenta de que no íbamos para ninguna parte me dio playada decirte que jalaras... No sé si te fuiste enojado o qué, pero yo sigo sin superar tu gorrita, y si te preguntás qué putas era lo que me hacía matarme de la risa cuando me estabas explorando el cuerpo... si fueras un poco más inteligente ni siquiera tendrías gorra con banderita gringa, y yo debí hacerle caso a mi mamá por aquello de que con hombres tontos los polvos pueden ser muy fallidos...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 12:53 PM | Permalink |
Friday, September 08, 2006
Eterno retorno
Ayer sonó el despertador a las 7:30. Me volteé aperezada en la cama, rodé al suelo, me lavé la cara, café, baño, lociones corporales, prueba de tres mudas de ropa, el universo pequeño de mi casa me quedó tan grande que salí corriendo...
Calle, teléfono, computadora, trabajo, gente que veo, comer con amigos en restaurantes chinos, las horas. Las horas.
Mi casa me siguió quedando grande mientras tomaba un café aburrido en la tarde que no se decidía a llover de una vez por todas- ¿cuál será el tema que me traigo con la soledad?- Hoy es el mismo día, pero más cerca del domingo.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:54 AM | Permalink |
Thursday, September 07, 2006
furia report
tenía meses sin verte y casi reviento cuando te encontré
había huído al mar para que las aceras no me llevaran a tu casa -traidoras- qué mierda ese beso que me diste ayer... no me lo puedo sacar de la cabeza
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:53 PM | Permalink |