Tuesday, October 24, 2006
Sabes Juan?
Hoy sí. Hoy con tu nombre. Hoy para vos.
Para que no haya confusiones. Para que sepás. Para que te dé qué pensar.
Sin vacilaciones. Sin vergüenza. Sin miedo. Sin reclamo.

Soy un pétalo de sal.

Me duele tu vida sin mí de cuando voy a tu casa y todo sigue en mi ausencia. Me duele el monigote de luna y estrellas que cuelga sobre tu cocina y que te hice con mis propias manos. Me duele la noche del último beso que no te di. Me duelen tus manos que ya no me tocan como antes.

Me duele el tiempo que ha pasado entre nosotros y que nada arregla. Me duele su presencia en tu casa, en tu vida, esa presencia que me desplazó a mí, la (que se pensaba) indesplazable. Me duele que tu duelo fuera tan corto, que no me extrañaras, que no te murieras como yo me morí. Me duele que no te duela. Me duele cualquier otra que no sea yo ahí. Me duelen todos los huesos. Y la pelota de tristeza que se me atascó en la garganta y que no saqué cuando debía.

Y si te digo todo esto, es solo para pedirte perdón porque tu felicidad me da tristeza; perdón porque te envidio la nueva vida que pudiste contruir tan rápido y tan a pesar de mi vida. Y para poner en palabras todos mis miedos a ver si dejo de soñar con eso, y dejo de despertar llorando por eso, y dejo de sabotearme la tranquilidad.

Es todo, Juan. No puedo ni quiero decir nada más.




 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:44 AM | Permalink |