Thursday, November 30, 2006
El silencio que acecha...
Las esquinas del cementerio en el que me entierro durante mi primer fume después de meses y meses sin porro por miedo a que me saques los ojos si te veo llegar ardiendo en palabras que no entiendo.

Las paredes blancas de un local cuadrado, iluminado, terrible, de la exposición en la que me siento expuesta; mi hermano que llega sin cabello y con miles de mujeres que no son yo rodeándole por ambos lados. Música como la del día anterior en el que huía recordando por qué decidí hace mil años escoger la exclusión y el aislamiento por voluntad propia.

Los cientos de vuelos que salen hoy de miles de aeropuertos, vuelos que no tomo porque no puedo y que aunque pudiera tomarl no cambiarían en nada la vida que llevo.

Descubrir con asombro cuántos libros he leído en detrimento de quién sabe cuántas vernissages, conciertos, salidas nocturnas, cervezas derramadas, manos surcando mi espalda, ojos mirando los míos que sobrevuelan las páginas.

Soñar como una tía loca con mi sobrino que hace meses no veo. Esperarlo en la puerta con ansias locas de apretarlo contra el pecho y arrullarlo toda la mañana mientras sigo atrapada en la lectura de un libro que acabó por gustarme más de lo que pensaba.

Levantar la cabeza del piso y encontrarme con los ojos de Inti. Recordar cuánto me dolió Inti, sufrir por 5 minutos los años enteros que lo sufrí a Inti. Pasar a su lado con las fosas nasales muy abiertas para arrancarle de raíz el olor y después recordarlo poderosamente cada vez que mi memoria olfativa se active con cualquier aroma que se le parezca a este.

Decidir que decididamente soy rara. Que no está mal ser rara. Que ya es hora de aprender a aceptar que soy decididamente rara y vivir con la mayor dignidad posible en un mundo en el que me cuesta hablar con la gente, se me salen las lágrimas cuando un cuadro me gusta más de la cuenta, cuando escucho una canción muy buena, o cuando saboreo una infusión de fruta fresca.

Caminar sin escuchar los ruidos de la calle hasta que un día cualquier coche me atropelle porque no lo escuché venir. Tener los ojos semi cerrados la mayor parte del día y hacer planes el domingo para toda la semana: lunes cielo. martes infierno. miércoles mercado. jueves cura de maternidad. viernes... nada, guapa, que trabajas el sábado temprano.

Escuchar una Carmina Burana seleccionada al azar de una pila de discos que se rayan solo de no ser escuchados. Mientras preparamos una comida rara, reciclaje de distintos ingredientes, que seguimos mezclando neciamente aunque sabemos que el resultado será un desastre.

Pintar la puerta de casa pensando que me va a gustar el resultado. Resultado: puerta mal pintada, colores feos que combinan huachafamente con el resto de colores de la casa. Recuerdo que lo que quería hacer en esa puerta era una hilera de casitas de colores que subieran por una calle llena de antenitas de tv con cielo y estrellas arriba, y matas de banano abajo. Pero mientras paso brochazos amarillos, verdes y rojos, caigo en cuenta de que no soy una artista plástica.

Y al final de todo, solo el silencio que acecha.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:45 AM | Permalink |
Tuesday, November 28, 2006
En principio es la palabra, después...
Le venía dando vueltas hace unos cuantos meses, y por ahí me atizaron el fuego...
Siempre digo que me encanta leer Diario La Extra porque en vez de obituario (sí, ya sé que el periódico entero ES un obituario...) tiene página de cumpleaños. Y claro, como vivimos en el país de lo Improbable, esta página de cumpleaños es toda una celebración del carnaval de la vida: resulta que la gente aquí se llama Styff Salazar, Yoselin Samantha Rojas, Keylor Mora...
También hay algún Daddy Yankee Camacho, una que otra Leidy Yorleny Quesada, de vez en cuando son los gemelos Warreth y Wardy Cubero, o alguna sexy Kimberly Rachel Guzmán.
En mi familia no nos escapamos. Y lo reconozco con algunas reservas de conciencia. Tenemos un Kendall, una Joanna, y una Yanori... Sí. No hay palabras.
También están los nombres progre (tenemos varios en la familia): Ernesto (por el Che), Fidel... Y los de las chicas: Paloma, Paz
, María Paz, Sol, Luna...
Y los nombres polos-polos: Usnavy, Iloveny (de "I love NY"...), Kelvinator, Maikol Jackson... y por esa línea.
Estima@ visitante: si para este momento usted aún no ha tenido hij@s, por favor tome en cuenta los siguientes issues a la hora de nombrar a su prole:
1) Procedencia (la suya, lector (a), con todo y apellidos, no vaya a ser que su pobre descendencia tenga un polísimo nombre en Inglés con apellido corrientón en Español).
2) Su pobre prole NO es culpable ni consciente de sus preferencias musicales, políticas, cinéfilas... No llame Woody a su hijo en honor a Woody Allen: créame, ninguno de los dos se lo agradecerá.
3) Cuídese de combinaciones nefastas como Elton-John, Lesbi-Ana, Lady-Diana... 4) Recuerde siempre que Julio Alfonso III Suárez es tan chungo como Deivid Ramírez.
5) Entre menos rima, menor daño: Johanna rima con banana, Manuel con burdel, Gina con Vagina...
6) Por nada del mundo llame a una hija suya "Vagina", o a un hijo suyo "Semen de los Dioses"...
7) Dos es suficiente. Tres ya suena a culebrón... Rafael Eduardo de la Trinidad... por Dior, ¿qué le hizo el pobre niño a usted?
8) Si es extranjero en otro país de habla hispana, asegúrese de que el diminutivo del nombre de su engendro no será una vulgaridad en la patria receptora: "Pepa" no, por favor, cuide la autoestima de su bebé.

9) A sus gemelos NO les ponga nombre de dueto pop o reguetón: prohibido Donato y Estéfano, Wisin y Yandel o cualquier otra sandez por el estilo.
10) Recuerde que si llama a su hija con el nombre de la protagonista del culebrón de moda, cuando la pobre entre a la escuela tendrá 15 compañeritas que se llamen Luz Clarita, Paulina, Marimar, Esmeralda...
Siguiendo las recomendaciones anteriores, usted se evitará ser un/a padre/madre muy chafo, odiad@ por sus hijit@s, y le ahorrará a su descendencia infancias miserables llenas de apodos chungos y algún que otro trauma post-secundaria.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 2:22 PM | Permalink |
Monday, November 27, 2006
asaltO a manO desarmadA
Otra vez, todo por culpa de Bryce. Hay días que siento que si me lo topara lo voy a asesinar. Pero no: mejor le robo ideas, palabritas y palabrotas, y así quedamos a mano (por aquello de que el que piensa, pierde).
Hace días que me viene cantando la paloma cuculí. Quién no ha escuchado ese canto tristoso y melancólico: bueno, que sí, la palomita no es de por estos lares, pero bueno, yo hasta con la vocecilla inoportuna de un zanate, me siento como se siente el canto de la paloma cuculí.
Pienso y pienso que al rato hice trampa. Tal vez no debía decirle que sí cada vez que me llama. Porque después viene la hora de la despedida en la que estoy pensando que quisiera estar en otra parte, del otro lado del mar; con otra persona, que está a su vez con otra persona que piensa a su vez que está con la segunda persona de la lista: somos cuatro: Lorenzo me dejó por Rita, y Rita dejó a Cassio por Lorenzo. Y Cassio y yo nos hemos topado por la calle de la manera más improbable, arrastrando nuestros dolores que no conocemos pero se hacen reales cuando he entrado a su habitación y he reconocido a Rita en las fotos que cuelgan de las paredes. Es abril. No quiero que nadie me espere.
Cuando salgo de la habitación de Cassio me encierro en la mía pensando que tal vez no debería decir que sí cada vez que aquel otro me llama. Porque va a pensar que realmente digo que sí porque quiero, y no porque no tenga nada qué hacer. De hecho, ya se lo debe estar pensando: porque cada vez que sí y que vamos y venimos y te llevo y te traigo, y ya en la puerta de mi casa, siento que quiere darme un beso. Y se lo he dicho todo menos eso, que no se como decir: beso no, que estoy del otro lado del mar, en otra parte, con otra persona que en abril... Como cada mañana cuando canta la paloma o el zanate o la viudita o el pecho amarillo o quien putas cante: es abril y yo estoy en otra parte. Como cuando el nuevo chico guapo de la oficina se me acerca tímido y me cuenta su vida para que le cuente la mía: que soy soiólogo, que me llamo Gabriel, que tengo 33 y dos hijas pequeñas, por ellas salgo poco y desde que me separé nada de nada porque cuando le dices a una chica que tienes dos hijas ya te hace mala cara... ¿Y vos? Yo tengo 20mil, vivo en una caja de yeso, no tengo hijos, todas las mañanas me canta un pájaro que suena a paloma cuculí en abril, odio la navidad, no fumo y me gustan los niños...
Entonces salimos pero siempre la paloma y abril, y la llamada a la que otra vez digo que sí, siempre que sí. Y cuando el chico de 33 y dos hijas me lleva a casa por la noche y nos despedimos, hago elipsis de cuando sí, siempre sí, me trae a casa y solo sé que quiero estar en otra parte, del otro lado del mar, con Lorenzo que me dejó por otra persona que dejó a otra persona para estar con Lorenzo y robarme abril entero, menos el canto de la paloma.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 10:29 AM | Permalink |
Friday, November 24, 2006
CoSaS Que ODio...
En primer lugar, odio la navidad: los mocosos se ponen hincha pelotas para conseguir juguetes estúpidos. Nadie quiere juguetes inteligentes. Solo porquerías de marcas consagradas.
En segundo lugar, odio el dequeísmo. El dequeísmo me pone realmente mal... por eso no leo periódicos nacionales, y por eso vomito a los corresponsales de todos los medios de noticias del país: "el director de la policía informó DE QUE...", vamos, bestias, no es tan difícil hablar bien. Realmente odio el dequeísmo.
Después odio a Tito Oses. Para los que no saben quién es, les doy una pista: el mae piensa que canta y no tiene amigos que le digan lo contrario, y es tan cutre que vende sus CD´s vía catálogo de Avon...
Y en cualquier orden:
las chicas que no salen de casa sin maquillarse.
los chicos que se miran insistentemente en el espejo del gimnasio.
de hecho, odio los gimnasios...
el Barney
las chicas que animan programas chungos de concursos.
la gente que come MacDonald´s tres veces al día.
Tito Oses... creo que ese ya lo dije.
Oscar Arias.
los hoteles "todo incluido"
los intelectuales mayores de 50 que hacen un esfuerzo sobrehumano para no verte las tetas cuando les hablas
los emergentes
los proxenetas
los chicos que ponen ojos de plato cuando te das la vuelta y en vez de unas grandes tetas se encuentran con la frase "pregúntale a tu hermana"
la revista Soho
el olor de las clínicas dentales
los condones de sabores
los polvos malos
los sostenes con relleno
la gente que no tiene imaginación
las sábanas sucias
los bares de moda
los viernes por la noche
el hotel delrey
Tito Oses...
Ignacio Sánchez
las cejas de Ignacio Sánchez
el programa de Ignacio Sánchez
la gente pendeja
el spam
la gente que ve mucha tele y lee pocos libros
los maes que alaban en público la cirugía estética
los culebrones mejicanos
los libros de autoayuda
Y ya voy parando, que van a pensar que no me quiero ni sola, coño...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:47 PM | Permalink |
Tuesday, November 21, 2006
La CaíDa
Palabras para los días en que no tengo palabras.

 
DeSaFoRaDo PoR furia at 12:59 PM | Permalink |
Monday, November 20, 2006
hasta aquí
Mis muy adorad@s amig@s:

La presente es para contarles que me rindo. Me rindo. No doy más. Me di cuenta el sábado. En realidad ya lo sabía, pero no lo quería creer (aquí me río sola).
Vamos, tampoco es que me produje, pero salí con un tren de putas a la calle, llegamos a un bar lleno de gente linda (aquí me acuerdo de Joni Mitchell). Jajaja.
Durante años una se come el cuento de que a las mujeres, cuando queremos follar, nada más nos basta con salir a la calle. Mentira. Vil mentira.
La patética YO, se vino para la casa sola, en minifalda y con medias brocadas. Sola a dormir la pasada de alcohol.
Me divertí en puta, lo reconozco. Feliz cumpleaños Lau, sí, también. Qué bueno ver a mis amigas, muy bueno, de hecho.
Después de tanto brincoteo y de conversaciones atrasadas sin armas en la mano, me vine a casa. Porque nada bueno hace Caperucita con tantos lobos en la calle. Porque como dice un compa, Baby Blue mejor se va a dormir antes de que un día se convierta en otro. Porque a todos los maes que conozco ya se los cogió alguna chica que también conozco. Porque aquí todo el mundo se conoce.
Los vi por tele. No vuelvo a salir. Solo si me invitan al cine, vamos, invítenme al cine.
Hasta aquí.

PD: ¿cuándo es la próxima fiesta...?
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 7:55 AM | Permalink |
Friday, November 17, 2006
Analgésico
Fúrica, desalmada, vil y gigante egoísta, me levanté al escuchar el teléfono.
La puta llamada no era para mí.
La puta llamada me la había soñado yo. Soñando que llamaste sonó el teléfono, me levanté, fui hasta allí; cuando levanté el auricular...

- buenos días, señora, ¿hablo a oriflame?
- más equivocada no puede usted estar!!!, grité yo.

Vuelta a la cama a seguir soñando que cuando sonó el teléfono eras vos. Que te decía algo así como:

- ¿bueno?... ¿bueno?...

Y vos nervioso, del otro lado de la línea no te atrevías a hablar. Te contentabas con escucharme un ratito, mientras me iba enojando, y te decía

- ¿bueno, va usted a hablar o qué?

Y del otro lado de la línea venía una respiración que, con ese compás, solo podía ser tuya. Y te imaginaba sentado en la sala de TV, hermoso como un dios desnudo, con una frazada sobre las piernas, muerto de miedo en la oscuridad de la noche, despeinado, rascándote la barba con la mano...

- ¿qué es lo que querés...?

Y vos al fin te movías, incómodo en tu sillón, con los pies helados, y del hilito de voz que te salía, yo lograba adivinar

- Quiero que tomés un taxi y vengas a comer helado...

Pero cuando me levanté de plano, muerta de cansancio, buscándo café, maldiciendo la leche que olvidé comprar... Mierda, todo había sido un sueño

 
DeSaFoRaDo PoR furia at 3:20 PM | Permalink |
Thursday, November 16, 2006
...
Lo he tenido en mente por días. Me lo pregunto en la ducha, en el autobús, el la oficina. Mientras como. Mientras trato de dormirme. Mientras escribo.
Lo he llevado en la cabeza por meses. Mientras subo y bajo el cerro camino a la casa de mi madre. Mientras hago una entrevista. Mientras escribo un informe. Mientras leo un libro.
No he parado de pensarlo ni a ratos - como el emperador Adriano, de quien se dice que buscaba un tema para tenerlo en mente todo el día, sin sacarlo de su cabeza ni cuando se ocupaba de sus compromisos diarios- lo pienso y lo pienso.
Me vuelve loca pensarlo, no aguanto, se me va el hambre cuando me viene a la mente, me quedo varada en la calle y veo cómo el autobús se aleja mientras yo estoy cada minuto un poco más cerca de llegar tarde. Lo traigo de nuevo mientras le sirvo la comida al perro, mientras programo una visita del trabajo, mientras mi jefa me da una buena noticia, mientras bebo un ron, mientras no me fumo ese cigarro, mientras leo las noticias, mientras veo Deportivo vrs Real...
Se me atasca en mitad de una frase no dicha, ante la visión de un cuadro bueno, cuando escucho mi canción favorita, cuando escojo fruta en el mercado, cuando salgo con mis amigas, cuando hablo por teléfono, cuando navego en línea, cuando soy inteligente-no-bonita, cuando soy bonita-no-inteligente, cuando soy las dos cosas al mismo tiempo, cuando compro flores en la Avenida 2, cuando me pruebo ropa, cuando me voy de tiendas, cuando bebo un café con cardamomo, cuando deshojo una margarita, cuando juego a no ser yo, cuando corro por la calle, cuando compro un móvil de mariposa, cuando pinto una pared, cuando recojo la ropa, cuando paso por esa acera, cuando toco un timbre y huyo, cuando preparo la cena, cuando limpio la cocina, cuando saco la basura...

No se me va ni un instante de la cabeza.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:19 PM | Permalink |
Tuesday, November 14, 2006
Pluscuamperfecto de Indicativo
Qué tal si no volviéramos obstinadamente la vista atrás. Hacia aquello que una vez nos deslumbrara como deslumbra el cálido brillo del almíbar de los maples al dejar la oscuridad de las ramas. Ya lo dices bien, bien lo dices: uno va por ahí andando y de repente el color de una hoja seca, el sonido del agua que cae, un pez en la pecera, un arcoiris en el cielo, cualquier cosa, cualquier cosa te puede robar la mirada, o el oído, o el llanto, o un suspiro. Tienes razón: el deseado no es culpable del deseo del deseante, el deseado es objeto del deseo del otro que, impávido, observa desde lejos aquello que desea y le transfiere fantasías a veces, a veces categoría, a veces atributos, le transfiere el vacío en todas las palabras que se dicen para no decir, en todas las imágenes que se ven para no ver, en todas las frases que se escriben para no escribir.
El deslumbrado está en permanente ataque de ansiedad, en dolor tangible de ausencia, en paranoia transitoria de perder. La angustia que le ataca es feroz y fúrica, desangelada y triste. El deslumbrado es adicto a la sensación de luto, al freno del deseo, al "te quiero querer y tú no".
Bien lo dices, el amado no es culpable del amor: el amado es un depositario de las carencias del amante, un vaso en la mesa de noche, un fetiche transmutado en dos ojos de mirada intensa que provocan desvarío incluso al recordarlos.
Y el pobre amante -actor pasivo de la comedia del amor- vive en el miedo perpetuo del acabose en pluscuamperfecto de indicativo.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 9:13 AM | Permalink |
Friday, November 10, 2006
Telarañas I
Joselito le dijo que ya no más una noche de enero. Comenzaba el año. Silvina lo había esperado en la puerta de la oficina por 15 minutos, y pensando que qué bueno que se demoraba, porque así iba a tener tiempo para maquillarse un poco -tal vez el querría que fueran a cenar-. Hacía dos meses que Joselito no la tocaba, aunque dormían en la misma cama. No que Silvina añorara mucho el toqueteo, pero honestamente se estaba comenzando a sentir fea, tal vez muy flaca, cansada siempre... Joselito no tenía trabajo y Silvina se lo curraba por los dos. Y la verdad no le importaba: pensaba que en caso contrario Joselito hubiese hecho lo mismo, y más, por ella.
Silvina trabajaba en una oficina medio cerca de la casa, así que cada mañana -con sábado y domingo- caminaba para allá, o para la universidad, que también estaba estudiando. El caso es que volvía a casa muy cansada, y encontrar a Joselito siempre sentado frente a la tele le producía una rabia extraña: tal vez era envidia, tal vez resentimiento, ella no sabía muy bien qué era, pero algo había. Para colmo, la cena casi nunca estaba hecha, así que Silvina se ponía a cocinar por aquello de que ella lo hacía más rápido y Joselito nunca sabía qué querría comer ella.
Luego de cenar, Silvina se iba directo a la cama porque el día siguiente siempre era muy pesado: trabajar, ensayos de la universidad, cosas y más cosas y...
Joselito no llegaba aún y Silvina se fumó un último cigarrillo. Mientras esperaba miró el cielo tan bonito y pensó que era una noche de pelos para ir al restaurante tailandés. Un par de meses atrás Silvina había conseguido un pase buenísimo para ese restaurante. El día del cumpleaños de Joselito. Conseguir la mesa le costó un mundo, estaba lleno, pero lo logró: sorpresa para Joselito, con pastel picante de chocolate, con velitas, con Feliz cumpleaños cantado por los meseros a las 11.30... Y cuando lo llamó para contarle que esa noche iban de tai, y que ella había comprado una pieza de lencería en la que se iba a envolver de regalo y que... "¿hoy?... pero es que mamá me ha invitado a cenar..." Silvina no dijo nada, pero se puso a llorar. Y se quedó en casa esperando a Joselito. Y a Joselito lo trajo de vuelta su mamá , con un tupperware para ella, como quien dice "no te enojés, bonita, tomá, aquí están las sobras de la cena..." Pero sin ninguna mala intención, de fijo, solo por hacer la gracia de traer comida. Y cuando la mamá se fue... "Mira que eres ingrato Joselito... es que te puede invitar el papa a cenar, pero vamos, jamás se te iba a ocurrir que YO querría hacer algo con vos?..." Joselito siempre fue un experto en cagar sorpresas. De hecho, Silvina nunca pudo darle una... Tal vez lo sorprendió el día que le pidió su mano: "que si te querés casar conmigo, Joselito..." Y él callado. "Querés o no querés, Joselito?..." Y Joselito "bueno, esteeee... no sé... ehhhhh... pues, ¿qué pasa si digo que no...?, es decir, puedo decir que no... ¿no?, o sea, que sí, pues ¿qué me queda?... " Y al día siguiente se casaron con el visto bueno de amigos, ningún pariente, y muchos desconocidos. Así era Joselito, incapaz de decir que NO. Siempre decía que SÍ, hasta cuando sabía que MEJOR NO, pero era incapaz...
Y así las cosas, Silvina acabó el cigarro y lo vio venir... Le bullía el alma de la felicidad -ese día estaba feliz-, porque Joselito nunca venía a recogerla, porque nunca salía con ella, porque muchos de sus compañeros de trabajo pensaban que Joselito no existía, pues nunca lo habían visto...
qué querés hacer hoy... ¿vamos a comer o así o un trago...?
mirá... mejor vamos a la casa... ¿sí?
pero... pensé...
no, es que yo quiero hablar con vos...
pero de qué querés hablar...?
...
¿qué te pasa...?
no, que quiero hablar de lo que nos pasa, sabés, de lo que hemos hablado estos días...
pero qué más querés hablar, si ya habíamos hablado, pensé que todo estaba mejor...
...
Así llegaron a la casa Joselito y Silvina. Y entraron a la casa Joselito y Silvina. Pero una hora después Silvina salió sola de la casa, y nunca más entraron ni salieron juntos de la casa Joselito y Silvina.
Porque ya adentro, Joselito le dijo que tenía muchos días de sentirse tan triste, que nada lo alegraba, que ellos dos ya no iban juntos para ninguna parte... Todo mientras Silvina se retorcía los dedos hasta que le dolieron, y se atrevió a preguntar que qué querías hacer entonces, Joselito, y él le dijo que mejor lo dejaban ahí y ya... Y Silvina no podía creer que la única vez que Joselito había pasado por ella a la oficina -sin que antes tuvieran una discusión al respecto - había sido para traerla a casa y terminar con ella. Y Silvina le preguntó si estaba seguro, y Joselito le dijo que mejor sí. Y Silvina lo mandó a la mierda, y Joselito empezó a llorar. Y por segunda vez Silvina le preguntó si eso era realmente lo que quería hacer, y Joselito preguntó por qué. Y Silvina le dijo que más le valía que fuera eso lo que quería, pues con ella no había vuelta atrás. Y Joselito no dijo nada. Y Silvina se fue.
No se dieron un beso de despedida. No se dijeron adiós. Silvina no vio a Joselito verla tímidamente refugiado detrás de la cortina. Joselito no vio cuando Silvina no pudo aguantar más y se sentó en el caño a llorar. Silvina no supo qué había hecho Joselito en la noche más larga de su vida. Joselito no supo que Silvina solo durmió una hora y en esa hora soñó con él. Silvina no supo qué hizo Joselito al día siguiente, con quién habló, adónde fue. Joselito no supo que Silvina no pudo ir a trabajar ni ese día ni el siguiente, que tomó ansiolíticos por una semana, que se gastó una pasta en sicoterapia, que lo dejó de querer en un mes, y que a los 2 no lo extrañaba. Silvina no supo cuándo fue que Joselito comenzó a salir con Pili. Ni por qué sigue con Pili. Joselito nunca supo que Silvina todavía se pregunta por qué él nunca vino a pedirle perdón y a decirle que volvieran a empezar. Ni qué le habría dicho ella en ese caso.
Y así es como ninguno de los dos sabe más del otro que lo que cuentan los amigos, lo que conversan en el chat, lo que se dicen de pasada cuando toman un café. Lo que se dicen cuando no hablan y miran para otro lado. Y Silvina no va a casa de Joselito para no ver las cosas de otra mujer en el baño. Y Joselito no sabe con quién duerme Silvina por las noches.
Y así les llueve sobre mojado a los dos. Pero ninguno sabe si al otro le llueve más o menos, ni si eso en realidad les importa. Porque Silvina y Joselito sí que nunca más. Y Joselito no dice nada. Y Silvina solo dice que ella es la única persona en el mundo a la alguna vez Joselito le dijo que no...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:50 AM | Permalink |
Thursday, November 09, 2006
Juaco Sí!!! arias NO!
Es muy lamentable que el sumario de mi maravillosa experiencia de anoche tenga que comenzar con una alusión a este hijo de su madre que lo parió.
Me estaba perfumando el alma para mi sexy encuentro musical con Juaco. Eran las 7.40 pm, la gente seguía entrando... Seguía entrando, y por ahí entró.
Pasaron varios minutos antes de que lograra entender por qué la gente había comenzado a gritar NOALTLC!!! sin parar y a voz en cuello. Y me doy la vuelta a mi izquierda y me siento como una personaje de las antieróticas de mi amiga Lau-Fú: desvestida, perfumada, alborotada, con la boca en las manos, esperando al hombre más feo de mi vida, y más guapo que cualquiera... y el que hace su aparición estelar por la puerta del fondo es MR. ARIAS... Como quien dice "me agüevás...". Y me uní al coro "hijueputa, hijueputa, fuera, largo, jale, NOALTLC!!!!".
Unos 4 gatos que sonábamos como miles... el malparido, el vende patrias, el viejo verde, el cabrón -que me acompañe la virgen del Carmen, esto es la Interné-... Y yo pensaba que no era posible... no era posible que este mae me cierre el año con una cagada tan jórrida: primero se roba las elecciones, me hace pasar 12 meses de mierda con su prepotencia vil y chueca, y para colmo de males, me llega a joder la vida al concierto de Juaco! ¡Misericoldia señol, misericoldia!...
No entro en más detalles porque en eso entró Joaquín y cantó, y bailó, y me metió la mano debajo de la falda, y lloramos los dos, y reímos porque sí...
Tenía yo una pena muy honda enterrada en la piel y se me desbordó el Caribe, y grité, y grité ¿quién me ha robado el mes de abril?, ¿cómo pudo sucederme a mí?, ¡y cuando vuelves hay fiesta en la cocina, y bailes sin orquesta y ramos de rosas con espinas, PERO DOS NO ES IGUAL QUE UNO MÁS UNO Y EL LUNES AL CAFÉ DEL DESAYUNO VUELVE LA GUERRA FRÍA...!
Y me fui quedando sin voz entre los piropos que el Juaco nos tiraba a los miles de coristas que le hicimos la noche. Y habló de Chavela, y cantó a Chavela y se escapó de una cárcel de amor- de un delirio de alcohol- de mil noches en vela, se dejó el corazón en Madrid- quién supiera reir... COMO LLORA CHAVELA!!!!! Y a mí se me derretía el alma y en sudor me fui quedando y se me apagaba la voz y tanto la quería que tardé en aprender a olvidarla 19 días y 500 noches... Y lo malo de la pasión cuando se acaba es que al pnto final no le siguen dos puntos suspensivos. La noche se me fue haciendo corta y salí en nebulosa y sin nada que extrañar, nada qué perder, muerta de risa, muerta de sueño y con una canción de amor a cuestas que aquí llevo. Buscando a quién cantarle, y cantándomela yo.
Lástima el olor a presidente...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 10:00 AM | Permalink |
Wednesday, November 08, 2006
Hoy no quiero trabajar...
NO!! No quiero.
Quiero ir al parque que perdí de niña a comer helado de caramelo.
Quiero ir la plaza del correo a mirar a los vendedores de lotería.
Quiero tomar café con whisky en Tiradentes.
Quiero que sea hace un año y repetir mi comida de ayer con Isa y Alex.
Quiero correr a casa y abrazarme a mi guitarra.
Quiero conocerte en el autobús Madrid-Pamplona.
Quiero el aperitivo en La Toscana.
Quiero comerme el mundo a dos cachetes.
Quiero correr desnuda por Cadaqués.
Quiero un beso en la frente y un "no te vayas".
Quiero leer Peri Rossi sin que suene el teléfono.
Quiero saber hacia qué lugar va el tiempo.
Quiero bajarme del tren en la mitad del camino.

Pero como nada de esto puedo -algunas cosas podría, casi todas no- por lo menos quiero que ya sean las 6, para salir de la pecera e irme a ver a Sabina.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:50 AM | Permalink |
Tuesday, November 07, 2006
Saudade de nós
(Amaneció gris después de un aguacero. Anoche había doblado toda la ropa en silencio. Silencio. Silencio.
Mientras buscaba el bicho que me ha estado arrancando la pierna e intentaba recordar cómo se escribe "usted" en Inglés de Shakespeare.
Olvidé que tenía hambre, y me puse a fregar platos. Olvidé que tenía sed y lavé los baños. Olvidé que tenía frío y me lancé al patio a buscar higos.
Después estaba sola en mi cuarto, abrazándome la piel con mis manos y buscando algún lugar de la memoria en el que calzara tu ausencia para guardarla allí. Y me encontré la caja de Pandora en la guardo todo. Y allí te intentaba esconder -con miedo y tal, pues abrir esa caja me da más terror que cerrarla-.
Anoche en sueños me subí al tren de la noche. Era vértigo. El cielo estaba azul y las estrellas plata. Mis velos se enredaban en las ramas mientras el tren caía de lo alto hasta la puerta de una casa. Bajé y toqué la puerta y nadie abrió. Y me regresé a casa caminando entre los charcos y las latas y el frío de la noche me secó las lágrimas y entré por mi puerta y me vi en mi cama y me metí en mí y me canté al oído una canción que me recuerda que te recuerdo a veces entre insomne y underdog...

"oh Mar... detá quitinho bô dixam bai
Bô dixam bai spiá nha
terra
Bô dixam bai salvá nha Mae... Oh Mar
Mar azul,
subi mansinho
Lua cheia lumiam caminho
Pam bà nha
terra di meu
Sao Vicente pequinino, pam bà bracá nha
cretcheu
Oh Mar... anô passá tempo corrê
Sol raiá,
lua sai
A mi ausente na terra longe... Oh Mar")



 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:04 AM | Permalink |
Monday, November 06, 2006
Sabina
Tengo un par de compas que lo odian al tipo... alguna vez he tenido que defenderlo en una mesa de tragos feminista... por ahí me han dicho que es pedófilo, que es misógino, que, que, que, que...
Yo al tipo no lo voy a conocer nunca, más que por el par de tragos que una vez compartimos en Rafa´s - cuando Rafa´s-. Ni lo voy a defender por más de lo que vale para mí. Y para mi su único mérito - en un análisis teórico-literario no muy a profundis- es que el compa logra retratar mujeres con moral de hombre, y no chicas rebajadas que para portarse más o menos como un mae tienen necesariamente que ser putas.
Entonces, a lo mejor ese misógino de Sabina se me aparece menos misógino que algunas feministas que conozco, que detestan a una chica porque es "tonta y modelo", pero no entienden que a la gente no se la puede culpar por la crianza que le dieron, que no todas leemos los mismos libros cuando aprendemos a leer y que bueno... la gente tiene mucho que aportar ya sea porque te puede contar qué significa ser catedrática de la UNAM o qué implica hacer la noche en el Blue Marlin de Del Rey´s... Que siempre tiene algo qué contarte la gente, y vos siempre tendrás algo qué aprender...
Además, a mí también me pasa que

"yo no quiero mudarme de planeta
cortarme la coleta, brindar a tu salú...
yo no quiero domingos por la tarde
yo no quiero columpio en el jandín
lo que yo quiero, corazón cobarde es que mueras por mí..."

y por ahí va el asunto de que me guste Sabina, le guste a quien le guste, le joda a quien le joda. El miércoles que viene me voy a llevar los "güisquis", puestos y voy a llorar por aquello de que "las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas y las escribe un tal José Alfredo..."
Y voy a llorar y a llorar y a llorar, las últimas lágrimas de este año de mierda que ya se termina...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:51 AM | Permalink |
Friday, November 03, 2006
El amor de mi vida
Emilio y yo nos parecíamos hasta en el metro sesenta a los siete años. Él era un tanto más blanco y más rubio, pero los huesos nos medían lo mismo. Entramos a la prepa en 1986, y verlo fue enamorarme: tenía un raspón fresco en la rodilla, la gabacha sucia, los zapatos empolvados y una lonchera del pato Lucas. Ese mismo día nuestros compañeros nos emparejaron porque nos llamábamos igual, y la maestra nos emparejó porque éramos del mismo tamaño atroz para nuestra edad. Aunque él vivía del otro lado de la carretera, se cruzaba la calle para traerme flores. Fue el primer hombre que me trajo flores, el culpable de mi junkismo cursi - que me dice que este mae sería más tuanis si me regalara más flores, y me hace enamorarme de los que me las regalan-. Amapolas y crisantemos del patio de su mamá. Yo a cambio le daba mermeladas de guayaba y lo dejaba jugar con mi colección de "Misionaris" -alguien aquí recuerda ese cartoon?-. Pasabamos la tarde mirando el cielo y contándonos las pecas de los brazos.
Cuando en segundo grado llegó Susan, la chica que a los diez años tenía más pechos que las de sexto, él no me cambió por ella. Me acompañaba a casa todas las tardes y un día, sin decir nada al respecto, me tomó de la mano y así siguió siendo durante todo ese año. Durante todo ese año y hasta quinto, cuando sus padres se mudaron y se lo llevaron con ellos. Pasé días de infierno sin alguien con quién jugar al fútbol en la grama del aserradero, sin nadie con quién compartir mis cajetas de coco, o los paseos en bicicleta, o las carreras sudorosas que terminaban tirados en la hierba con el pecho a reventar de cansacio y las gotas de sudor resbalando por la cara... Nunca nos dimos un beso.
Dejé de verlo por años y ya en el cole intentamos reencontrarnos, pero el adultismo que se va metiendo por las hendijas del cuerpo se lleva los buenos recuerdos y no y no y nada, y acabamos pegándonos el primer revolcón de mi vida la única vez que me invitó a su casa a mirar una peli. Yo fui a Venus y bajé de vuelta el mismo día. Quería un amigo con el que no tuviera que desnudarme cada vez que nos viéramos. Me fui. Y me seguí yendo cada vez que me llamaba por teléfono o me esperaba a la salida del colegio.
Emilio, tan alto, tan guapo, tan mío y tan no. Con su pelo lacio, sus manos grandes, su fuerte espalda, su sonrisa de dientes blancos. Era verano cuando nunca más nos volvimos a ver. Y nunca dejé de pensarlo. Nunca he dejado d epensarlo.
Ni aún ahora, que vive con su esposa frente a la casa de mi abuelo, y cuando voy de visita lo veo de lejos con su pequeño de la mano camino a la escuela... y no me atrevo a salir a saludar.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:10 PM | Permalink |
Thursday, November 02, 2006
alineación de los planetas
Sara se levantó ya sintiéndose mal. Tal vez un poco turbada por la conversación que sostuviera la noche anterior con un par de amigas esotéricas -malos tiempos en la casa de acuario para los perros de signo sagitario-, o algo así, porque ella es muy cartesiana y esas cosas del zodiaco ni las entiende ni las quiere entender.
En fin, que se levantó con pesadez de cuerpo, y lo primero- primero que pasó, fue darse de cabeza contra la puerta abierta del espejo del lavabo. "¡Mierda, mierda, mierda!"
Y la mierda, escuchándose invocada a grandes voces, se presentó súbitamente en la puerta de la casa, se abrazó de Sarita -que no encuetra hasta hoy otra manera de explicárselo- y la malmató en el camino hacia el carro resbalándole el pie de la sandalia hacia el filo de la acera. Y entre más "¡Mierda, mierda!" gritaba Sara, más se le montaba la mierda en la cabeza para hacerla pasar uno de esos días de mierda en que los planetas de mierda se alinean en una serie de acontecimientos de mierda y ¡qué mierda!, tu día es una real mierda.
Camino al trabajo, Sara recibió una llamada extraña del banco: "Señorita, la llamo para comunicarle que está usted morosa en el pago de su tarjeta de crédito y para evitar el cobro judicial deberá cancelar esta semana al menos la mitad de los $5000 que le adeuda usted al banco..." O algo así. Y Sarita, del otro lado de la línea con cara de "¿de qué coño está usted hablando?", mil reuniones encima, y el préstamo de la casa en trámite - en el mismo banco al que ella no sabe cómo diablos llegó a deber $5000...
Y bueno, a la hora de almuerzo, entre una cosa y la otra, se fue Sarita al banco a averigüar de dónde putas se habían mandado sacar la idea de que ella les debe semejante cantidad de plata... Que en efecto les debe, PORQUE EL COBRO AUTOMÁTICO DE RECIBOS QUE ELLA PIDIÓ NO SE LE ESTÁ ESTA DEBITANDO PARA DESVIARLO AL PAGO DE CRÉDITO...AAAAAA!!!!!!
Sarita salió del banco muy angustiada, se paró derechito en una mierda de perro y no se enteró. Subió al carro, salió del parqueo y en el primer semáforo se deshizo de las sandalias para manejar mejor: entre los dedos le fue a parar la mierda de perro que del zapato había pasado al pedal del freno. Caliente y hediondo, y con deuda de $5000 en el banco. Y ella, tan alérgica toda su vida, tan una cajota de toallitas de papel en el carro toda la vida porque toda la vida había sido tan alérgica... no tenía una puta toallita de papel en el carro. Así que tuvo que pasar por la pena de llamar a su suegra - que vive cerca de la escena patética que estamos narrando- y pedirle baño para la patita embarrada y desinfectante para el pedalito embarrado. El día siguió su vil curso para darle un electrocutonazo cuando la pobre quiso encender la tetera de la oficina para preparase un té. Y siguió cuando llegó a su casa solo con ganas de acostarse quietecita para que las mala leches energías negativas del universo no la vieran más. Y siguió cuando Sarita se despertó en la madrugada en un sobresalto, con una cosquillita incómoda en la oreja izquierda. Y continuó cuando Sarita se dio cuenta de que una cucaracha se le había metido en la oreja. Y cuando grito por ayuda y su novio (bichofóbico irreparable) se echó para atrás. Y cuando desesperadamente se insertó la pinza de cejas en la orejita y lo único que sacó fue una pata de cucaracha y un chorro de sangre. Y cuando el novio no podía llamar a la ambulancia porque no conectaba la cabeza con los pies frente a aquel espectáculo. Y cuando en el hospital le llenaron la oreja de alcohol para matar al bicho...
Y claro, el otro día, mientras me contaba todos los pormenores de sus dos días seguidísimos de mala suerte, Sarita me decía que definitivamente hay momentos en los que una no sabe encontrarle las coordenadas a los hechos, días en los que sería mejor - con decreto de ley incluido- quedarte en cama sin tocar nada y a escondidas de los planetas alineados en el espacio, que sin duda se levantaron dispuestos a joderte la vida por un rato pues parece que no tienen nada nadita mejor qué hacer...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:03 PM | Permalink |