Tuesday, December 19, 2006
furias a la provenzal
Aperitivo

Me estaba cagando de miedo. Sí, del todo. Como una mocosa de 17 que, después de tres años de jalar, decide que ya le pesa el virgo. Jaja (risa nerviosa). Pasé toda la tarde trabajando, pensando en la cena, en el miedo, en todo lo que me habían dicho mis amigos. Pensé que no podría, que o me iba a dejar colgando, que -otra vez y para siempre- todo iba a acabar en alerta roja de océano desbordado.
Café, café, café. Traducción, menú en la cabeza, recuerdos en la cabeza, dolor en la cabeza... Recuerdos: ¿te acuerdas? (en peninsular)... ¿te acuerdas de la primera vez que nos vimos? Yo sí. Eras tan hermosa que aprendí a cantar... Yo también me acuerdo. Leías un libro de Vicente Huidobro. Y claro que sí. Hablamos por horas y horas y después te fuiste, grandísimo cabrón... (risa nerviosa). Mi vida en cinta de color. Mi vida que vuelve en cada esquina y me da una bofetadita. Mi vida sin y con - casi siempre sin.
Me estaba cagando de miedo. Como cuando íbamos al puente y decías "cierra los ojos". Se me abrió un buraco en la memoria y ha comenzado a fluir toda la eternidad que fueron aquellos días. Como cuando se revienta la pared de la represa. Estoy en el súper - cardamomo, berenjena, tomates secos, vino, pimienta...

Primero

Escabeche de berenjenas (prep. 40 minutos, rinde 2 personas)

2 tomates grandes
1 berenjena mediana
4 dientes de ajo
1 cebolla roja
1 rollito de hierbabuena
aceite, vinagre balsámico, sal, pimienta

Preparación

6:45, vernos en la calle. Sí, paso por el hostal. Paso, no pasa nada... Igual, está cerca del súper. Encontrarlo guapo, flaco, sonriente. ¿Cómo estás, hermosa?... Silencio en la boca y en los ojos todo.
La berenjena se restriega fuerte, fuerte, con aceite, sal y pimienta. Se pone en el horno por 20 minutos a 150°c. Dejarla enfriar y sacar la cáscara con cuidado. Picar en cubos - con semillas.
Sacar la cáscara a los tomates con agua hirviendo. Picar en cubos. Picar en cubos finos los ajos, la cebolla, la hierbabuena. Juntar en una fuente. Agregar el vinagre, el aceite, salpimentar. Reposar en la nevera antes de servir.
Hace muchos días que no siento una mano sostener la mía. Es una mano húmeda, de dedos largos. Una mano tibia. Taxi a casa.

Segundo

Corvinas al vino blanco (prep. 20 minutos, rinde 2 personas)

2 filetes grandes de corvina reina
3 dientes de ajo
1 taza de vino blanco
2 ramitas de romero
2 ramitas de espliego
1 limón verde
aceite, sal, pimienta
2 sobres de papel aluminio

Preparación

Sí, claro que te puedes duchar antes de la cena. Toma una toalla del armario. Mi amiga llama para preguntar si estoy bien. Sí, estoy bien. Hablamos en susurros con fondo de agua corriendo por la ducha. Él me encanta, no canta en la ducha... ¿Qué vas a hacer? No sé, la noche dirá... Pero ¿estás bien? Claro que estoy bien, coño, solo que me muero de miedo...
Sale de la ducha apenas cubierto con la toalla que le viene chica. Me muero de la risa. Del otro lado de la línea, mi amiga sonrie cómplice y me da las buenas noches.
Lavar los filetes con el jugo de limón. Salpimentar. Poner el pescado en los sobres con el resto de los ingredientes. Sellar. Llevar al horno a 250°c por 15 minutos.
Sí, quiero vino. Queda un botella de tempranillo. Que sea tempranillo entonces. Se acerca por detrás. Como todos se acercan por detrás: el lugar común más común de la historia, la chica que cocina y el chico que la abraza por la espalda y le besa el cuello "quita que me voy a cortar un dedo, hostia". (risa nerviosa)
Ahora sí, Lorenzo, cuéntamelo todo (sí, todo en peninsular...) ¿Qué mierdas ha pasado? ¿Qué haces aquí? ¿A qué has venido? Silencio en la boca, todo en los ojos.
El vino corre, rueda, rodamos. furias a la provenzal, a las finas hierbas de unas manos que casi logro reconocer, casi. furias desnudas y aromáticas y no tengo nada qué contarte, nada, nada. Quería verte, quería olerte, quería tocarte. Eso es todo, no ofrezco nada. No siento más de lo que siento. furias de cabellos sueltos enmarañados sobre los ojos, furias que fúricas saltan al abismo con los ojos cerrados... y regresan del vértigo para volver a saltar.

Postre

Pastel caliente de chocolate amargo

(las recetas de la abuela no se le cuentan a todo el mundo...)

Me voy pronto, guapa. Ya los sé, tonto, ¿o te crees que no sabía en dónde me voy metiendo? Ya no estamos para trotes de chiquillos, Lorenzo: tú estás grande (siempre en peninsular), yo estoy grande. No quiero nada más. Esto está bien, un abrazo largo en la cama, sentir cómo se acaban los escrúpulos, cómo se muere el resto de las viejas creencias, cómo descubro que así también se puede, que así también se vale, que se vale que no duela, que se vale que mañana te vayas por unos días o para siempre y ya. Ya, guapa, creo que entiendo...
Pica el vino con hierbas en la garganta. Arden los ojos. Arde la piel. Arden las furias antes de apagarse.




 
DeSaFoRaDo PoR furia at 7:29 AM | Permalink |
Monday, December 18, 2006
mapeo sentimental
Sí. Ya sé. Un clavo no saca otro clavo. De fijo que no. De hecho, casi siempre sale mal.
Pero me cansé de esperarte. Te di todo el tiempo que pude. Te esperé y te esperé y, la verdad, ni siquiera me dijiste que NO nunca (eso, amigo, habría sido lo más fácil...)
Te esperé con tantas ganas de tu cuerpo tibio en mi cama. Con tanta angustia de no verte, de verte, de no hablarte, de hablarte... Anoche, entre las sábanas limpias, te enterré con mis muertos. Te enterré en lo más hondo de mis recuerdos.
Él viene hoy. Vino desde anoche pero no pude verlo: había un ritual de recordarte hasta el llanto por última vez. De pensar en todo lo que hubiera sido y no fue. De reprocharme hasta el vómito haber sido tan débil. Tan débil, tan tonta, tan me enamoré. Y lloré tu olvido. Lloré todo el daño que me hiciste alguna vez.
Y le pedí que no viniera, para pasar mi última noche sola de vos. La última de tantas noches sin vos.
Hoy me levanté contenta. Hoy viene. Me desea y viene. Tuve que convencerme de que no lo hago para olvidarte: lo hago porque ya te olvidé.
Viene y se queda el tiempo que quiera, y lo bueno de todo es que ya lo conozco de antes, ya sé qué esperar de él si me atrevo a quererlo más de la cuenta. Ya lo sé todo.
Nos iremos al mar. O mejor: me voy al mar, pero voy con alguien. Alguien que dijo que me quiere, y a quien le quiero creer. Y voy aprovecharlo al máximo: paseos de tarde en tarde, golosinas y cine, abrazos y besos, regalos y flores, y todas esas cosas en las que ya no creo pero qué bueno pretend to be happy when you´re blue
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:37 AM | Permalink |
Thursday, December 14, 2006
Dejar de Fumar
No lo veo desde el jueves por la mañana. Se fue, tal y como se lo pedí. Se lo llevó todo: maletas, olores, sonrisa, dudas... Ya van varios días.
Ha sido como dejar de fumar. Cada llamada suya es como ser fumadora pasiva, como el tabaco ajeno que respiro de gratis en los bares. Ahora mismo no sé en dónde está. Y días atrás pensé que no me iba a importar.
Pero me importa. Y mucho. Como cuando te hace falta el puto cigarro de después de almuerzo: ese que sabes te quitaría el sueño, la modorra, las ganas de no trabajar más en todo el día. Un cigarro después de almuerzo...
Le pedí que se fuera igual que boté mi última caja de cigarros a la basura. Le pedí que no me complicara la vida igual que decidí que el cigarro le estaba haciendo daño a mi faringe.
Le pedí que me dejara igual que saqué de mi casa los encendedores.
Con el cigarro han sido meses de negación. Olvido que existe. Olvido que me gusta. Que me recuerda el olor de la casa de mis abuelos por la mañana después del desayuno, y que esa es una de las pocas memorias que me quedan de antes de mudarme de barrio y entrar a la escuela. Que me recuerda a mi abuelo - quien me enseñó a cantar.
Con Lorenzo han sido años de negación. Olvido que existe. Olvido que me gusta. Que me recuerda la tersura de mi piel a los 20 años. Que me recuerda amaneceres en el centro de la ciudad, desayunos en cafetines de cuarta. Una de las pocas memorias que me quedan de antes de mudarme de vida a la vida de Juan. Que me recuerda a él - quien me enseñó que las camas sirven para otras cosas además de dormir y follar mal.
El cigarro ya no me hace falta. Ya hace meses que me hice a la idea de que no vuelvo a fumar. Pero Lorenzo es un vicio del que no sé. Un vicio de los malos, de los que acaban mal. Siempre ha acabado mal. Pero me tienta como el día tres
Me acecha y estoy desarmada. Me acecha y tengo frío. Me acecha y tengo ganas.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 8:33 AM | Permalink |
Monday, December 11, 2006
Brincos Dieras...
"La chica estaba puesta... no me la llevé a casa porque estaba muy cansado, pero si hubiese querido, levanto..."
O algo así le dijo el muy patán al amigo de mi amiga. Lo divertido es que mi amiga se mataba de risa recordando - mientras el amigo del idiota le relataba el alardeo machomanesco y megalómano del imbécil este- que días atrás yo le había contado a ella que "el otro día conocí a aquel tipo disfuncional con el que estuviste follando... ¿cómo hiciste, si hasta parece gay? ¿no será gay, digo, estás segura...?"
El tipo en cuestión, es una especie muy particular en la jungla masculina de la ciudad. No te puedes explicar por qué, pero el chico siempre lleva la bandera levantada, nada de medias astas, y como se cree tan sabroso, pasa todo el rato pensando que cuando la mujer que está frente a él sonrie, es porque se está derritiendo.
Es tan pero tan sexy que de fijo te tenés que morir por él: no importa que a vos te parezca el hombre más idiota del bar, ni te tenga más sabor una sopa de fécula de maíz. ÉL es ÉL HOMBRE. Te fulmina con su mirada matadora, y en su alucinación napoleónica logra ver unos pezones tuyos que se endurecen bajo la blusa y una cascada de fluídos vaginales que baja por tus piernas.
A él tendrías que agradecerle que se fijara en vos. Porque él podría levantar el lomazo de Cristina Aguilera. Pero hoy, nena, tienes suerte: hoy voy a querer con vos...
Y así, sin ningún pudor, le cuenta indiscretamente a un amigo que vos conocés que el otro día te marcó. Que sos la siguiente de la lista. Que con un par de cervezas más ya vas a estar rendida. Que la próxima vez que te vea te va a mandar un polvazo que ya verás... Que el otro día estaba cansadísimo y por eso no te invitó a su casa.
Lo más extraño de toda esta historia, es que cuando vos evocás la noche aquella, lo único que se te viene a la mente es estarte riendo todo el rato de la insoportable estupidez del pelafustán. De todos tus comentarios agrios con referencia a su insipidez. De que te dedicaste a pensar que estabas haciendo unos tragos con tu amigo-loca-histérica-centeroftheuniverse... Y que irte a casa sabiendo que nunca lo volverías a ver fue todo un alivio. Porque es tan insignificante que ni siquiera te acordás de su nombre para publicarlo aquí for public shame...
"¿Entonces dijo que yo estaba puesta y que más bien me dejó con ganas porque estaba cansado?"
Mi amiga responde con una cómplice sonrisa burlesca.
Nos miramos a los ojos - que brillan de maldad- y pensamos al mismo tiempo:

Ni en su mejor sueño mojado...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 5:33 PM | Permalink |
Saturday, December 09, 2006
iS THaT iT?
Lorenzo se ha ido a la playa, no sé cuándo vuelve, si es que vuelve...
Me dejó un número de teléfono pintado en la pared - mocoso malcriado-
He estado pensando si será mi comodín para no pasar sola las fiestas (que de todas formas son de otra gente y nunca celebro...)
Dice que me quiere. Pero no le creo.
O tal vez le creo: capaz de quererme 15 días con el amor más Pretend you are happy when you´re blue... y dejarme de querer porque no le gusta el color de mi pelo.
Lorenzo es como Peter Pan, y eso me da miedo. Podría estar añorando las fiestas de Zapote que este año no van, para pararse frente a la cámara en el redondel con una camiseta que diga furia, ai lobiu
Es de los que dicen a la ligera que quieren. De los que usan las palabras a la ligera. Y yo, filóloga cartesiana que emprendió una guerra a muerte contra el dequeísmo, no admito palabras a la ligera.
Sin embargo, me matan las ganas de tener un flaco guapo en mi vida. Que toque el adaggio del concierto de aranjuez. Que no se sienta raro si follamos escuchando sonatas para violín de Bach. Que odie más que yo el arte contemporáneo. Que conozca los nombres de las 3 furias, y sepa que Carmina Burana no es el nombre de una cantante. Que me coma toda. Y que lo haga mientras le leo en voz alta poemas de Cristina Peri Rossi. Que de niño hubiese querido ser Don Quijote y no un Jedi. Que sepa cocinar. Que se muera por mí. Que me regale flores todos los sábados. Que sepa quién es Bajtín...
Is that it, furita? that is it...
Nunca es suficiente, nunca será suficiente. Por eso mamá dice que me quedo solita. Que no hay quién me aguante... NO HAY QUIEN ME AGUANTE... "Querés un novio que lea más que vos???, pero estás loca, estás loca, estás loca..."
Así dice mamá. Picha, seguro tiene razón, como siempre.
Y lo peor de todo este drama quinceañero, es que Lorenzo es el tipo que más se parece a mi tipo. No he conocido a otro tipo que se le parezca tanto...
Pero tengo miedo.
That´s it.
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:30 PM | Permalink |
Thursday, December 07, 2006
Telarañas II
No pensé que me fuera a pasar a mí. Cuando se lo conté a Juan, lo que me dijo fue "ah, sí tuviste secretos conmigo..." y yo no supe qué hacer.
La verdad es que hace años que Lorenzo había salido casi por completo de mi vida. A veces hasta conseguí olvidarme de él por un rato. Tal vez el momento más difícil fue cuando, en un ETA demasiado peligroso para los tres, Lorenzo acertó en llegar justamente cuando Juan se acababa de ir...
Y no, Juan, juro que NO pasó nada, aunque ya no importe hacer la aclaración.
Por eso cuando Lorenzo me llamó para decir que venía, me puse más nerviosa que feliz, más triste que exitada, más fúrica que de costumbre. Él sí que no sabe todas las cosas que su primera partida desató...
Y ahora está de vuelta. Estuvo de vuelta anoche, cuando yo intentaba olvidar que venía... Imaginé que si me hacía la loca, Lorenzo NO iba a aparecer. Entonces no fui al aeropuerto, para evitar. Para evitar, seguí con un día normal: pasé al súper después del trabajo, fui a casa, acomodé las sábanas (sí, de acuerdo, ESO no es normal)... En fin, que encendí la compu, me serví una copa y seguí con la pesada, aburrida, fea y horripilante traducción... Y en esas, muy concentrada me encontraba, con todo y que había luna llena y tal: en esas estaba cuando suena un pito y después del pito una voz que me llama: "xxx, estás en casa?" Coño, me dije, coño, coño, coño...
Y, nada, pensé que si me quedaba quietecita y callada, con suerte desaparecía, pero al minutito volvió a llamar, y me dije "bueno, si despierta a los vecinos, la cosa se pone peor..."
Salí despacito, y con un poco de años de reclamos encima. Despacito y descalza. Despacito y con los ojos hinchados de estar frente a la pantalla. Despacito y pensando que "no tengo nada qué decirle a este ¡hijo de la gran puta, qué guapo está!"... Y sí. Venía del recién pasado verano. Con esa sonrisa del demonio que me había arrebatado desde la primera vez que lo vi. Mierda. Mierda. MIERDA!!!
Y nada, a abrir, darle un abrazo, preguntarle cómo estás mientras le daba el abrazo y era imposible no sentir cómo se me hundían en la barriga los huesos de su cadera... Flaqueando. Caminando hacia adentro como si no pasara nada. Hecha una piltrafa de deseo, odio a muerte y resentimiento de chiquita de 3 años cuando la mamá se va de viaje y pasan los días...
Y lo único que le dije fue "más vale que hayas traído una botella de vino, cabrón...", a lo que respondió con una botella del puto tempranillo de Cáceres que más me gusta en el mundo. Y me la tomé enterita mientras me contaba cosas que no voy a repetir aquí, y después de vino vino el beso que habíamos dejado a la mitad hace no sé cuántos años... Pero luego el muy imbécil comienza a forcejear con mis pantalones y le digo: "mirá, guapo, te toca dormir en la sala..." Y me mira con resentimiento y dolor de ojos de mar, ese irresistible charm que tienen algunos hijos de puta desde que nacen, y nada, pues "vale, dormís conmigo, pero no te sacás ni los calcetines..."
Así fue como dormí abrazadísima a un completo desconocido que dejé de ver hace como tres años. Así fue como amanecí hoy preguntándome qué será lo que se trae entre manos este tipo. Y así me vine temprano al trabajo diciéndole al salir que las llaves las podía dejar con la vecina. Rogándole a Dior que se fuera pronto.

(Hace un par de horas llamé a doña Mary, y me puse muy triste cuando me dijo que "un muchacho muy guapo le dejó las llaves aquí conmigo..." Me puse triste porque no sé si tengo un número al cual localizarlo...)
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 3:11 PM | Permalink |
Wednesday, December 06, 2006
yo entonces...
Era lo más obvio del mundo para nosotros, ¿no es así, Lorenzo?...
Por eso ayer cuando me llamaste larga distancia estuve a punto de decirte que hoy a las 11:00pm iba a estar en el aeropuerto esperando por vos - como si no hubiera hecho otra cosa más que esperar por vos en todo lo que va del año-...
Me llamaste de larga distancia y yo tragaba grueso en el autobús, intentando no llorar frente a mamá y otras 25 personas que estaban sentaditas con sus vidas en otros asientos.
Me llamaste y casi olvido que mi sobrino estaba esperando que pasara a recogerlo para ir al parque. Porque me llamaste, Lore, y tenía putos mil meses de estar esperando esa llamada de mierda que me deshiciera la vida en 2,7 minutos. Me llamaste cuando ya no esperaba nada de vos, Lorenzo.
Y hoy llegas. No sé qué hacer: si tengo que ir a por vos, si tengo que quedar en casa esperándo que llames. Si voy por vos, será que tengo que preguntar por qué te regresaste, qué pasó con ella, cuáles son tus planes... ¿entro yo en tus planes, Lorenzo...? Pero, si no entro en tus planes, ¿para qué me llamaste, Lorenzo, por qué no llamaste a Rolo, o a Mikail, o a Sterne, o a Flavio? ¿por qué me llamaste a mí?
Anoche no pude dormir. No pude. Estaba ingrávida, colgando del techo y escuchando las historias de mamá hasta que ella misma se quedó dormida en mi cama y tuve que irme al salón a ver la tele. Qué habrá pasado con vos en todo el tiempo que llevo sin verte. Qué estarás esperando de mí. Será que pensas que voy a llegar al aeropuerto a recogerte. No sé, Lorenzo, no sé. Tengo miedo mil. Tengo una botella de vino a medio beber. Tengo una conversación pendiente con vos. Tengo dos polos opuestos en las manos. Tengo la paciencia colgando de un hilo. Tengo ganas de escupirte la cara y matarte a golpes mientras te doy un beso.
Yo entonces me quedo en casa, creo. Me quedo esperando que a última hora hayas decidido no tomar el avión, y por nada del mundo voy a estar en el aerouerto esperando que no llegués en ese vuelo.
(yo también lo siento, Many, suerte hoy)
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 11:34 AM | Permalink |
Monday, December 04, 2006
Consulta Popular
Para vos, qué es peor?

¿Ricardo Arjona o Maná?...
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 1:00 PM | Permalink |
Saturday, December 02, 2006
PRiVaTe
Por qué no te vi anoche? Ah... ya sé... estabas en un lugar al que yo no podía entrar ni tocando la puerta. Me prometí no aparecerme, dejarte espacio, devolverte todo lo que me habías dado, arancarle la página con la dedicatoria a aquel libro para poder sacarlo del estante.
Por qué se me sale una lágrima ahora mismo y retrocedo en el tiempo a una noche en la que tu coche estaba aparcado frente a un cafetín, y hablamos y dijimos y nunca se me acabarán los reclamos porque me rompiste el corazón tanto, en tan poco tiempo, con tan poca esfuerzo...
Por qué te me apareces en todos lados, por qué no haces como he hecho yo durante tanto tiempo, esconderte un rato y apostar por otra gente que no sea la misma por la que yo apuesto?
Por qué nunca te dije que te amaba entonces y que aún te amo, con ese mismo amor en el que me cago tanto, con mariposas que son leones en el estómago, con ojos que se derriten cuando te dejas la barba tres días, con manos cansadas de darte pistas, con días y días de trabajo en los que sin embargo no puedo dejar de pensar en vos.
Por qué siento que aún ahora me estás clavando un puñal por la espalda y que todo conspira para que una vez más, desde ese encierro en el que me negaste tu cama, tu aliento, tu café por la mañana; cortinas y sábanas, ojos y sudor y esa voz que todavía me resuena en la cabeza mientras pienso que sí, que ya sé, que todo el mundo lo sabe menos yo porque no me lo has querido decir, te las seguís arreglando para hacerme daño.
Por qué nos convertimos en extraños?
Por qué piensas que te podés reir como si nada?
Quién dijo que te estaba hablando a vos?
 
DeSaFoRaDo PoR furia at 10:22 AM | Permalink |