Monday, October 29, 2007
Postal de tarde en tres retazos

Soy suya.

Já. Cae la tarde. Hace unos cuantos días que no lo veo. Y usted quiere que le diga soy suya. La tarde cae, como todos los días... la tarde se desliza, desde quién sabe qué lugar del cielo. Cae y cae sobre nosotros. Nos riega, toda la tarde, y usted quiere que le diga soy suya. Como si fuera fácil. Como si fuera tan simple como que la tarde cae. Como siempre.

La velocidad de la luz

Usted, a la velocidad de la luz, me recuerda que soy mía. No hay un chance: la tarde cae, infinitamente. La velocidad de la luz es suya. La tarde cae despacio, como siempre. Usted, rápidamente, cae sobre mí. Y me recuerda más que nunca que estoy aburrida.

Pegajoso y efímero

Con precisión. Con una leve presión en mis músculos, usted pretende desatar un ligero derretimiento de los polos. Es apenas medio día. Y usted quiere que nos quedemos hasta las tres: haciendo la siesta, que nada más podemos hacer. Con precisión de máquina intenta meterse dentro de mis poros. Todo después de comer, cuando la tarde es color de infierno. Yo solo quiero que se vaya: no hay nubes y hace calor. Su cuerpo pegajoso y efímero descansa junto al mío. Y yo me pregunto por qué siempre espero a que su pubis se derrita sobre el mío en dos segundos para decidir que usted no me gusta.

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DeSaFoRaDo PoR furia at 10:24 AM | Permalink |